Tres días en el Valle del Loira, entre patrimonio y arte de vivir

Tres días en el Valle del Loira, entre patrimonio y arte de vivir

Con sus castillos, su río de reyes y su gastronomía, el Valle del Loira sabe combinar a la perfección patrimonio y arte de vivir. ¡A lo largo de tres días, llena tu visita con etapas culturales y gastronómicas!

Día 1

Por la mañana: Angers y su castillo

Comienzo del itinerario: la encantadora ciudad de Angers. Su destacada fortaleza, formada por 17 torres, domina el río Maine. Descubre su castillo, con murallas bicolores de pizarra y piedra franca. En el interior, podrás admirar el “Tapiz del Apocalipsis”. Es el mayor tapiz medieval del mundo (106 metros), muy bien conservado: en él está representado el último libro de la Biblia por San Juan.

A continuación, recorre las calles de la ciudad para captar toda la “dulzura angevina” que evocaba el poeta Joachim du Bellay. Ciudad de Arte y de Historia, Angers cuenta con numerosos puntos de interés : la galería David d’Angers , la catedral de Saint-Maurice, el jardín del Mail o la colegiata de Saint-Martin.

A mediodía: comida en Angers o sus proximidades

Para comer, puedes elegir entre varias opciones. Si prefieres quedarte en la ciudad, puedes acudir al « Monument Café », un restaurante que te servirá productos frescos y locales, en el interior mismo del patio del castillo.
Para una comida con unas vistas incomparables del Loira,  dirígete hacia Bouchemaine, a 14 minutos en coche (10 km) y come en el restaurant traditionnel « A la pointe ».

Por la tarde: Castillo de Brissac y visita subterránea

Dirección al Castillo de Brissac, en Brissac-Quincé, a 20 minutos de Angers (20 km). Sus siete plantas, que lo convierten en el castillo más alto de Francia, le han hecho acreedor del apodo de “Gigante del Valle del Loira”. Las decoraciones son espléndidas: teatro de la Belle époque, muebles de prestigio, techos decorados con hoja de oro… Su parque tampoco carece de interés: admira los árboles centenarios a lo largo del Aubance, un hermoso pequeño río.

Para terminar el día, parte a descubrir las cavidades subterráneas. Aunque su existencia se debe a la extracción de la tiza de piedra franca que se utilizaba para construir los castillos, en la actualidad estas cuevas han sido reconvertidas en bodegas, restaurantes o champiñoneras.

Así, en Saint-Hilaire-Saint-Florent, a 35 minutos de Brissac (41 km), podrás descubrir las bodegas Bouvet-Ladubay , que se extienden sobre 8 km.

Un poco más lejos, otra visita interesante : la champiñonera del Saut aux Loups », en Montsoreau, a 50 minutos de Brissac (56 km) o a 23 minutos de Saint-Hilaire-Saint-Florent (18 km). Allí se cultivan champiñones, pleurotos y shiitakes, los célebres champiñones chinos.

Cena en Montsoreau o en Saumur

Para disfrutar de una cocina refinada, moderna y local, con vistas sobre el Loira, acude al restaurante Diane de Méridor, en Montsoreau.
Si no, dirígete a Saumur, a 7 minutos de Saint-Hilaire-Saint-Florent (3 km) o a 18 minutos de Montsoreau (15 km) y escoge el Bistrot de la place para una cena en un ambiente más informal.

Noche en Saumur

A 7 minutos de Saint-Hilaire-Saint-Florent (3 km) o a 18 minutos de Montsoreau (15 km), te proponemos dos establecimientos de 4 estrellas para alojarte. El primero : el Castillo de Verrières, un hermoso hotel en medio de un parque apacible de 2 hectáreas. Segunda dirección : el hotel Mercure Bords de Loire que está situado en la isla de Offard y ofrece unas vistas increíbles de Saumur y su castillo.

Día 2

Por la mañana: Abadía de Fontevraud

Dirígete a la Abadía de Fontevraud, a 20 minutos en coche desde Saumur (18 km). Es el mayor complejo monástico de Europa e impresiona por su belleza y prestancia.

A mediodía: comida en Chinon

A continuación, toma rumbo a Chinon, a 21 minutos de Fontevraud (21 km). Antes de visitar la localidad y su fortaleza real, realiza un alto en el restaurante Au Chapeau rouge, que te servirá buenos productos de la tierra y de temporada o en el Océanic para saborear una excelente cocina a base de productos del mar.

Por la tarde: Fortaleza Real de Chinon y Ciudadela Real de Loches

Desde la cima de su espolón rocoso, la Fortaleza Real de Chinon se impone y domina el río Vienne. Numerosos miradores te permitirán apreciar todo el valle, así como la ciudad que vio nacer al escritor Rabelais. Ven a descubrir cerca de 150 metros de murallas y sus torres, a través de un recorrido-espectáculo que te sumergirá totalmente en la historia de la fortaleza. Las dependencias reales, completamente restauradas, se asemejan a las viviendas típicas de Tours del siglo XV.

Tras la visita, retoma la carretera hacia la hermosa Ciudadela Real de Loches, a 1 h en coche (62 km). Pequeña localidad medieval llena de encanto, la ciudadela fortificada impresiona con su torreón de 36 metros perfectamente conservado. Por su parte, sus dependencias reales, hermoso ejemplo del Renacimiento, recibieron a Ana de Bretaña, Agnès Sorel o Juana de Arco. En el interior, podrás admirar sus armaduras, tapices flamencos y unos cuadros espléndidos, como el retablo del Liget “La pasión de Cristo” (siglo XV).

Cena y noche en Loches o Chédigny

Deléitate en « La Galerie B »  antes de dirigirte a la casa de huéspedes de « La Closerie Saint-Jacques ».
También puedes elegir alojarte en Chédigny, a 12 km en coche de allí. En este coqueto pueblo se encuentra « Le Clos aux Roses », que ofrece habitaciones de huéspedes y un restaurante.

Día 3

Por la mañana: visita a la Quesería Jacquin

Por la mañana, toma la carretera hacia La Vernelle, a 50 minutos de Loches (74 km) o a 45 minutos de Chédigny (63 km). En el programa: una visita a la Quesería Jacquin, donde 1.000 toneladas de excelentes quesos de oveja del Berry son elaborados y afinados cada año. Descubre (y saborea) la fabricación tradicional de unos quesos de cabra con Denominación de Origen Controlada (Selles-sur-Cher, Sainte Maure de Touraine, Crottin de Chavignol...). SSin olvidar la Denominación de Origen Protegida Valençay, que tiene como particularidad reunir a la vez un queso y un vino. ¡Algo realmente único en el mundo! Para captar toda la particularidad de estos dos productos, debes dirigirte a la siguiente etapa de tu itinerario: le domaine Jean-François Roy.

Final de la mañana: visita a una propiedad vinícola en Lye
Tras conocer el queso Valençay, le toca el turno al vino Valençay. Para ello, toma la dirección de Lye, a 15 minutos de La Vernelle (10 km), donde te espera una visita a la propiedad Jean-François Roy.

A mediodía: comida en Valençay

¿Se te ha abierto el apetito? Perfecto, ya que en Valençay, a 13 minutos de Lye (15 km), el restaurante La Duchesse de Dino te colmará (13 rue de Blois – Tel 02.54.00.16.25).

Por la tarde: Castillo de Valençay y Castillo de Chenonceau

Tras la comida, descubre el Castillo de Valençay, con su parque a la inglesa y sus jardines a la francesa. Este prestigioso castillo, que ofrece una alianza armoniosa entre arquitectura renacentista y clásica, pasó a ser en 1803 propiedad de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, ministro de Relaciones Exteriores de Napoleón. Su interior, ricamente amueblado (cuadros, objetos, mármoles…), tiene un gran interés, a imagen del Gran Salón de estilo Imperio.

A continuación, dirígete al Castillo de Chenonceau, a 50 minutos de Valençay (50 km). Todo de blanco, este prestigioso castillo se refleja en las aguas del río Cher y tiene una célebre galería que lo cruza con elegancia. Puedes alquilar una barca y pasearte por el río, bajo sus arcos. No dejes de realizar una visita a sus jardines, verdaderos testigos de la tradición francesa. En especial, podrás admirar el fabuloso parterre del Jardín de Diana de Poitiers y el Jardín de Catalina de Médicis.

Final del día: regreso a París
Para volver a París en coche, calcula 2h20 desde Chenonceau (237 km). Si has venido en TGV (tren de alta velocidad), dirígete a la estación de Tours, a 35 minutos de Chenonceau (33 km). A continuación, calcula 1h15 de trayecto.

Sugerencias de actividades   en los Castillos

Paseo nocturno y musical en el Castillo de Chenonceau

Los “jueves gastronómicos” en el Castillo de Valençay

Festival floral Fashion Flower en el Castillo de Brissac

La Ciudad Ideal en la Abadía de Fontevraud